El placer de bañarse todo el año
en pura agua caliente termal,
en pozones tallados en la naturaleza brutal,
dispersos en una quebrada
está en su esplendor
gracias a la arquitectura tosca y precisa
especialmente si llueve, nieva,
o cae la noche,
es una cura para el alma y el cuerpo

Esta verdadera experiencia vital de la naturaleza
conlleva riesgos impredecibles propios
de la naturaleza que las visitas asumen al entrar
liberando a la empresa de toda
responsabilidad en el cuidado
de su salud e integridad.

Cuidamos con esmero y dedicación
tanto el entorno natural,
como la higiene de las piscinas.

Por eso hemos diseñado lugares especiales,
donde beber y comer cosas livianas y sanas,
lejos de las aguas donde nos sumergimos
para no contaminar su pureza.
(si no podemos privarnos del cigarrillo
también en el Quincho nos ofreceran un cenicero)

Hay piscinas más tibias donde los niños
pueden desplegar su energía;
como en todo lugar natural,
los adultos deben hacerse responsables
de su cuidado y de que no salgan fuera
del espacio habilitado de la terma.

Podemos facilitar toallas
para su uso en las Termas Geométricas;
Si quisieran conservarlas como recuerdo,
pueden comprarlas en el Quincho.
También apoyamos la tentación no programada
de sumergirse en la Terma, con unos pocos
trajes de baño que vendemos al costo.

Coñaripe, Diciembre 2003